Me estoy acostumbrando a levantarme temprano. Cosa rara pues hasta hace un par de semanas llevaba levantándome a las 11am, minutos más, minutos menos. Recibí una propuesta de trabajo en oficina y, aun cuando hasta ahora resulta inconclusa (dos semanas sin firmar contrato y si vistas de hacerlo próximamente), me anima eso de aprovechar las horas que estaba dejando de lado.
Por esta costumbre es que hoy me levanté a las 7am. Tampoco es muy temprano, pero al menos representa cuatro horas más de vida y cuatro horas menos de sueño. Mi primera tarea, abrir la laptop, revisar los correos y el reader. Últimamente, también el twitter. Lo hago aun cuando en la madrugada solo llega spam y bueno, algunas noticias del otro lado del mundo. También lo hago esperando que una Metsa madrugadora se conecte. Lo hace regularmente.
Hoy fue parte de esa regularidad. La invadí con un repetido “oye” cual despertador y me respondió con un emoticon sonriente. Le pregunté si iba a ser feliz hoy y me respondió con un “jajaja haré el onteto”, causando mi morbosa intriga. Seguía dormida, pero aun así me increpaba de manera juguetona que ya no le decía nada bonito, ni la trataba bien. Empecé a ver todo en colores sepia, al tiempo que negaba, con fundamento, sus afirmaciones.
La afirmación que no pude negar fue “ya no escribes en el blog”. Luego de desviar su atención aprovechando aquello de su burbuja (pierde concentración con facilidad la pobre debido a una –falsa– lesión cerebral), fue a cambiarse para salir. Yo mientras tanto aguantaba la respiración mientras metía la camisa dentro del pantalón. Pedí cambio a mi hermano, cogí un taxi y bueno, llegué al trabajo más temprano de lo normal.
Entre al blog nuestro y ahora estoy de acuerdo con Metsa. Hace casi un año no posteaba nada.
Por esta costumbre es que hoy me levanté a las 7am. Tampoco es muy temprano, pero al menos representa cuatro horas más de vida y cuatro horas menos de sueño. Mi primera tarea, abrir la laptop, revisar los correos y el reader. Últimamente, también el twitter. Lo hago aun cuando en la madrugada solo llega spam y bueno, algunas noticias del otro lado del mundo. También lo hago esperando que una Metsa madrugadora se conecte. Lo hace regularmente.
Hoy fue parte de esa regularidad. La invadí con un repetido “oye” cual despertador y me respondió con un emoticon sonriente. Le pregunté si iba a ser feliz hoy y me respondió con un “jajaja haré el onteto”, causando mi morbosa intriga. Seguía dormida, pero aun así me increpaba de manera juguetona que ya no le decía nada bonito, ni la trataba bien. Empecé a ver todo en colores sepia, al tiempo que negaba, con fundamento, sus afirmaciones.
La afirmación que no pude negar fue “ya no escribes en el blog”. Luego de desviar su atención aprovechando aquello de su burbuja (pierde concentración con facilidad la pobre debido a una –falsa– lesión cerebral), fue a cambiarse para salir. Yo mientras tanto aguantaba la respiración mientras metía la camisa dentro del pantalón. Pedí cambio a mi hermano, cogí un taxi y bueno, llegué al trabajo más temprano de lo normal.
Entre al blog nuestro y ahora estoy de acuerdo con Metsa. Hace casi un año no posteaba nada.




0 comentarios:
Publicar un comentario